Fuente: la Jornada
El poder de compra de los salarios se convirtió en el claro perdedor en el repunte inflacionario que se inició con el año, a partir del incremento del precio de los combustibles y el efecto de la depreciación del peso frente al dólar en el costo final de bienes y servicios, muestran datos oficiales.
Por quinto mes consecutivo, en mayo el aumento promedio de los salarios contractuales fue inferior a la inflación acumulada en los 12 meses precedentes. En la práctica, el alza del ingreso de los trabajadores fue menor al repunte que registraron los precios, según datos del Banco de México (BdeM).


