Fuente: La Jornada
A excepción del arroz y el frijol, todos los alimentos básicos que suele incluir la dieta del grueso de la población mexicana registra importantes incrementos en sus precios, que van del 20 a más de 100 por ciento anual, lo cual es consecuencia de un conjunto de factores como mal clima, cuellos de botella en la distribución, encarecimiento en el costo del transporte por el mayor costo de los energéticos, y hasta especulación.
De acuerdo con el monitoreo de precios del Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA), entre noviembre de 2020 y mismo mes de 2021 alimentos como la carne y las tortillas presentan una variación de precios de alrededor de 20 por ciento; sin embargo otros como la manzana, el jitomate, los chiles, el aguacate y el tomate, registran en el mismo periodo incrementos de entre 50 y 120 por ciento.