José
Yuste
Fuente
Etcétera
El proyecto Dragon Mart,
recién aprobado en Quintana Roo por el Tribunal Superior de Justicia, despertó
pasiones inusitadas entre los industriales. La Canacintra, que reúne a la
mayoría de la industria manufacturera, así como su confederación, la Concamin (Confederación
de Cámaras Industriales), que reúne a todas las ramas del país, están
totalmente en contra del proyecto que traería ya no a los intermediarios de los
productos asiáticos, sino a los mismos productores chinos que tendrían permiso
para vender sus mercancías dentro del país.
Canacintra
pide transparencia a secretarías
Canacintra, presidida por
Rodrigo Alpízar, ve un problema serio con Dragon Mart. Incluso el consejo
directivo le solicitó a Alpízar alertar a las autoridades del riesgo de
permitir un proyecto que diera “carta blanca” a los productores chinos para
vender de manera desleal: con contrabando para no pagar aranceles, con
subsidios de su gobierno para desplazar a productores formales mexicanos, con
mercancía que pudiera ser falsa para vender más barato respecto a quienes sí
venden productos originales.
La Canacintra va a manejar
esta semana un comunicado enérgico en contra de Dragon Mart, y va más allá:
está solicitando a las secretarías de Estado involucradas en el posible permiso
federal del proyecto, que le puedan informar sobre los temas críticos:
ambientales, aduanales, comerciales, de respeto a la propiedad intelectual.