Fuente: La Jornada
Siete años después de iniciadas las conversaciones para reformar las bases del sistema fiscal internacional, 130 países –entre ellos México– acordaron un impuesto mínimo global a las empresas transnacionales, el cual generará cerca de 150 mil millones de dólares más en ingresos fiscales, según estimaciones. Empantanada por un bloqueo de Estados Unidos, la medida logró avanzar sólo con el cambio de gobierno en ese país y una pandemia que exprimió las finanzas públicas alrededor del mundo.
El acuerdo que por años se debatió en el Marco Inclusivo sobre Política Fiscal Internacional, coordinado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), busca garantizar que las empresas multinacionales paguen impuestos en el sitio donde operan y obtienen beneficios, así como establecer un piso parejo para evitar los paraísos fiscales. El consenso al que llegaron 130 de 139 economías es un primer paso para que el proyecto opere del todo en 2023.