Por Redacción
La desigualdad, en su nivel
más alto, en décadas, en muchos países, debilita el crecimiento económico y el
bienestar, aseguró la OCDE en su informe más reciente en la materia.
En este sentido advirtió que
las políticas para hacer frente a la creciente brecha entre ricos y pobres sólo
tendrán éxito si también van más allá de los ingresos y abordan temas como
mejor acceso a una educación de calidad, la salud y la infraestructura pública.