Por Redacción
Alfredo
Neme Martínez, vocero de la Federación Latinoamericana de Mercados de
Alimentos, sostuvo que las cifras de los indicadores sobre el crecimiento de la
economía mexicana que proporciona el Instituto Nacional de Estadística
Geografía e Informática, demuestran un proceso recesivo en el país que reclama
atención inmediata ante el riesgo que ello implica para el comercio tradicional
de alimentos y el consumo de la canasta básica.
Luego
de analizar los indicadores que el INEGI dio a conocer para medir con precisión
el crecimiento de la economía como lo es el Sistema de Indicadores Cíclicos,
los cuales en 17 meses consecutivos han establecido variables negativas en su
seguimiento, aseveró que lo anterior se demuestra con la primera quincena de
febrero donde el Índice Nacional de Precios al Consumidor registró un
incremento de 0.12 por ciento y una tasa de inflación anual de 4.21 por ciento.
Recordó
que los productos que presentaron un comportamiento por arriba de la media
nacional fueron el limón, carne de res, gasolina de bajo octanaje, cebolla, gas
doméstico natural, gas doméstico LP, restaurantes y similares, entre otros.