Por Redacción
Más de 1.5 billones de dólares en daños y
pérdidas económicas en la última década.
Una planificación más eficaz para enfrentar los
desastres naturales y de origen humano que aumente la colaboración entre países
y fomente a los hogares y las empresas asumir mayor responsabilidad ayudaría a
mejorar la resilencia y a reducir futuras pérdidas económicas, según un nuevo
informe de la OCDE.
De acuerdo al estudio “Impulsando la Resilencia a
través de la Administración Innovadora de los Riesgos “ se estima que los terremotos, disturbios
sociales, los accidentes laborales, ataques terroristas, pandemias y otros
eventos inquietantes han costado a los países avanzados y emergentes alrededor
de 1.5 billones de dólares en daños y pérdidas económicas en la última década,
más del doble de lo que costaban en los últimos 10 años.